Descripción
Anatomía y hábitat de un octópodo singular
Este invertebrado marino carnívoro habita en todos los océanos de aguas cálidas y templadas, aunque tiene una presencia muy destacada en el mar Mediterráneo y la costa atlántica, donde busca arrecifes y fondos rocosos para esconderse. A nivel anatómico, se diferencia drásticamente de otros moluscos de cuerpo alargado como el calamar, destacando por su complexión completamente blanda y sus inconfundibles ocho tentáculos llenos de ventosas.
Propiedades nutricionales de alto nivel
Incluir este alimento en tu dieta habitual aporta fantásticos beneficios saludables, destacando por ser una excelente fuente de nutrientes esenciales:
- Riqueza mineral: concentra altas cantidades de selenio, yodo, fósforo, calcio, sodio, zinc y magnesio.
- Vitaminas esenciales: aporta un complejo vitamínico muy completo, con presencia de vitamina a, vitamina e y vitaminas del grupo b.
- Bajo en grasas: al carecer prácticamente de lípidos, es un ingrediente inmejorable para mantener una alimentación ligera y equilibrada.
Consejos para su preparación final
Dado que el producto ya ha sido cocinado en su propio jugo para romper las fibras musculares y lograr esa textura gomosa y agradable, su regeneración es muy rápida:
- Para recetas en caliente: si vas a prepararlo a la gallega, basta con calentar la pata introduciéndola (dentro de su propia bolsa de vacío) en una olla con agua caliente durante unos minutos, o darle un rápido golpe de microondas antes de trocearla.
- Para la plancha: sécala muy bien con papel de cocina al sacarla del envase. Unta un poco de aceite directamente sobre la piel y márcala a fuego muy fuerte durante apenas uno o dos minutos por lado; si la dejas demasiado tiempo al calor, la carne se resecará y endurecerá.



Sergio –
Producto excelente como es habitual