Descripción
Precisión técnica en la cocción en origen
Este crustáceo salvaje se captura en las aguas frías del Atlántico y se somete a una cocción profesional inmediata. Este procedimiento detiene la degradación enzimática, fija los jugos dentro del tórax y mantiene la flexibilidad de sus finas pinzas y patas, asegurando que el caparazón mantenga un vistoso tono anaranjado brillante sin perder una gota de aroma marino.
Valor nutricional para una alimentación equilibrada
A pesar de ser una pieza insigne para grandes banquetes, desde el punto de vista nutricional resulta sumamente ligera y beneficiosa:
- Aporte de proteína pura: proporciona un contenido proteico altísimo con un índice graso casi nulo.
- Balance mineral completo: es rica en yodo, potasio, fósforo y calcio, contribuyendo al buen rendimiento muscular y metabólico.
- Bajo nivel calórico: permite disfrutar de una comida festiva de alta categoría manteniendo una dieta saludable.
Consejos para atemperar y pelar en casa
Para que el frío del frigorífico no adormezca la complejidad de sus sabores al llevarlo a la mesa, te aconsejamos seguir estos pasos:
- Atemperado indispensable: retira las piezas de la nevera entre 15 y 20 minutos antes de consumirlas para que alcancen la temperatura ambiente óptima.
- Pelado de la gran cola: retira la cabeza aplicando una leve torsión. Presiona suavemente los costados del caparazón cilíndrico para resquebrajar los anillos rígidos y retira la cáscara para extraer la pieza de carne entera y limpia.
- Uso en platos fríos de textura: si vas a trocear su cola para una copa de marisco o salpicón, su mordida firme hace un contraste sensacional al combinarla con la textura jugosa y tierna de la vianda del mejillón gallego cocido.















Lucía –
Espectacular tamaño y muy sabrosas
Pablo –
Muy jugosas y escandalosamente grandes