Descripción
Un merlúcido de aguas profundas
Aunque por su tamaño pueda parecer otra especie, la pijota pertenece exactamente a la misma familia que la pescadilla o la merluza. Habita en las costas de Europa y el norte de África, sumergiéndose a unos 200 metros de profundidad en aguas frías cercanas a los 5ºC. Su alimentación a base de pequeños peces mejora notablemente el sabor de su carne y le permite vivir hasta 20 años en estado salvaje. El formato adulto de esta misma especie es nuestra majestuosa merluza de anzuelo, la gran reina de los mares.
Propiedades nutricionales para el día a día
Además de ser un manjar exquisito y fácil de comer, es un alimento que aporta nutrientes esenciales con muy pocas calorías:
Alta calidad proteica: contiene proteínas de alto valor biológico, imprescindibles para mantener los músculos fuertes y sanos.
Complejo de vitaminas: es una fuente fantástica de vitaminas del grupo b, fundamentales para la obtención de energía celular.
Minerales indispensables: aporta cantidades muy beneficiosas de fósforo, potasio, zinc, magnesio, yodo y hierro.
Cómo conservar el pescado fresco en casa
Para que tus pijotas mantengan esa textura ideal para la fritura, es importante seguir unas pautas básicas:
Conservación en la nevera: guárdalas en la zona más fría de tu frigorífico (entre 0ºC y 2ºC) y consúmelas preferiblemente en las siguientes 24 a 48 horas.
Congelación de las piezas: si prefieres congelarlas, te sugerimos envolverlas bien en film transparente para que no se resequen con el frío. Recuerda descongelarlas siempre de manera progresiva en la parte inferior de la nevera para que la carne conserve toda su jugosidad intacta.
















