Descripción
La curiosa leyenda de su mancha negra
Este pez (Zeus faber) habita en el mar Mediterráneo y el Atlántico oriental, camuflándose tanto en fondos rocosos como semienterrado en la arena de las praderas submarinas. Pero si algo lo hace inconfundible es la gran mancha negra rodeada de blanco o amarillo que luce en el centro de su lomo. Cuenta una antigua leyenda evangélica que Jesucristo ordenó al apóstol Pedro pescar un pez para extraer de su boca una moneda de oro y así pagar un tributo. Al atraparlo y presionarlo con sus dedos, el apóstol habría dejado esta característica marca oscura impresa para siempre en su piel.
Propiedades nutricionales y versatilidad culinaria
Catalogado como pescado semigraso, es un tesoro para cuidar la línea, siendo muy recomendado para deportistas y dietas de pérdida de peso por su bajísimo nivel de grasa. Es sumamente rico en proteínas, calcio para los huesos, hierro y vitaminas del grupo B. Gracias a la firmeza y limpieza de sus lomos, es un pescado que rinde de forma espectacular tanto en cocciones tradicionales como al consumirlo en crudo o marinado, compitiendo directamente en textura con cortes tan nobles como la corvina en suprema.
Consejos para una conservación óptima
Para que su carne mantenga esa textura tierna y suave que lo caracteriza, te sugerimos seguir estas pautas al recibir tu pedido:
Refrigeración: consérvalo en la zona más fría del frigorífico (entre 0ºC y 2ºC) y te recomendamos consumirlo durante las 24 o 48 horas siguientes a su entrega.
Congelación segura: si prefieres guardarlo para otra ocasión, envuélvelo muy bien y de forma individual en film transparente. Al carecer de escamas en casi todo el cuerpo, proteger su piel del frío directo es vital para evitar quemaduras por hielo. Descongélalo siempre de forma progresiva en la parte inferior de la nevera.




