Descripción
La calidad superior del pescado de estero
La dorada (Sparus aurata) es inconfundible por la franja dorada que luce entre sus ojos. Al criarse en esteros (piscinas naturales de las marismas comunicadas con el mar), el pez nada libremente aprovechando los flujos de las mareas. Esta actividad física y su alimentación mixta (que incluye pequeños crustáceos locales) le otorgan una calidad organoléptica que la acerca muchísimo a la de la dorada salvaje, con una carne muy blanca y prieta.
Beneficios nutricionales de la dorada
Es un pescado blanco semigraso muy digestivo, ideal para cuidar la alimentación de toda la familia de forma sabrosa:
- Baja en calorías: aporta proteínas de alto valor biológico con un índice de grasa muy equilibrado y saludable.
- Corazón y defensas: es una buena fuente de ácidos grasos omega-3 y omega-6, que contribuyen a mantener la salud cardiovascular.
- Riqueza en vitaminas y minerales: destaca por su aporte de vitaminas del grupo B, potasio, fósforo y magnesio, esenciales para el sistema nervioso y muscular.
Consejos para conservar la dorada entera
Al enviarte la pieza limpia y libre de escamas, es importante mantenerla en óptimas condiciones:
- Conservación en frío: guarda el pescado en la zona más fría de tu nevera (entre 0ºC y 2ºC). Al ser una pieza entera con la piel intacta, su conservación es excelente, pero te recomendamos consumirla en un plazo de 48 horas tras su recepción.
- Congelación óptima: si no la vas a cocinar inmediatamente, puedes congelarla entera sin problema. Envuélvela muy bien en papel film transparente o guárdala en una bolsa hermética para que el frío no queme su piel. Descongela siempre poco a poco en la parte baja de tu frigorífico para que la carne se mantenga firme y no pierda jugosidad.





