Langosta gallega cocida

Langosta gallega cocida

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Comprar langosta gallega cocida: la cúspide marina lista para la mesa

Este magnífico crustáceo hervido en su punto justo de sal es la máxima expresión de lujo gastronómico para presentar en tus celebraciones. Al elegir esta pieza ya preparada de las rías, te aseguras un producto de categoría suprema con una carne blanca, tersa y llena de jugosidad, lista para coronar un centro de mesa inolvidable sin complicaciones en la cocina.

Un gran marisco de ría ideal para salpicones y platos fríos

Conocida científicamente como Palinurus elephas, esta joya cocinada ofrece una versatilidad y comodidad excepcionales. Su vianda madurada tras el hervido es la base perfecta para trocear en un salpicón señorial, presentar abierta por la mitad sobre una cama de hielo o acompañar con una salsa fina, disfrutando de toda la finura de su cola al instante.

Precisiones de la cocción en origen frente al formato fresco

La gran ventaja de optar por este formato frente a la langosta gallega fresca es la garantía en el punto térmico. Al someterse a un hervido profesional inmediato tras su captura, se logra sellar la humedad interna del amplio abdomen, evitando que la fibra muscular se retraiga o quede fibrosa por un exceso de calor doméstico.

Intensidad yodada de la vianda tras el punto de sal

La musculatura de este ejemplar de ría retiene el agua marina de las rocas durante la cocción. Esta fijación salina le otorga un perfil de sabor profundamente yodado que recuerda a la pureza del mar, una intensidad aromática que solo se puede comparar con los matices de la ostra plana degustada en su propio jugo.

Descripción

Captura artesanal y valor del producto preparado

Este animal se captura mediante técnicas artesanales de nasa y enmalle en los acantilados submarinos de la costa atlántica gallega. La cocción en instalaciones especializadas detiene el deterioro enzimático y fija los tonos rojizos y anaranjados de su caparazón espinoso, reteniendo los valiosos jugos del tórax para que lleguen con toda su frescura a tu hogar.

Perfil nutricional de una joya saludable

Además de ser el rey indiscutible de los grandes banquetes, desde el punto de vista nutricional resulta una opción sumamente completa:

  • Fuente de proteína pura: aporta proteínas de un altísimo valor biológico con un índice graso casi nulo.
  • Cóctel de minerales de profundidad: destaca por sus elevados niveles de selenio, fósforo y yodo, claves para el correcto metabolismo tiroideo y la regeneración celular.
  • Aporte de vitaminas B: proporciona una dosis notable de vitamina B12 y niacina (B3), esenciales para el rendimiento del sistema nervioso.

Consejos para atemperar y presentar la cola

Para saborear toda la delicadeza de su vianda sin que el frío adormezca sus matices aromáticos, te recomendamos seguir estos pasos:

  • Atemperado previo: saca la pieza del frigorífico entre 15 y 20 minutos antes de consumirla para que alcance la temperatura ambiente ideal.
  • Corte limpio del abdomen: utiliza un cuchillo grande y bien afilado para dividir la cola longitudinalmente en dos mitades a lo largo de la carcasa, o saca el bloque de carne entero para cortarlo en medallones gruesos.
  • Combinación en ensaladas frías: la firmeza elástica de sus medallones hace un maridaje de texturas fantástico al combinarse con ingredientes más suaves en platos fríos, como la vianda del mejillón gallego cocido.

Receta

Langosta gallega cocida | Pescados Saturnino

Ensalada de langosta y aguacate

Ingredientes:

  • Langosta cocida (1.000 g)
  • 2 aguacates maduros
  • Cebolletas en vinagre
  • 1 pomelo rosado
  • Rúcula
  • Sal negra del Himalaya
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Zumo de limón
  • Perejil fresco
  • Salsa rosa

Elaboración:

  1. Extraemos la cerne de la langosta y enjuagamos el caparazón.
  2. Cortamos las cebolletas, los aguacates y la carne de la langosta y lo mezclamos con el zumo de limón.
  3. Dejamos reposar 15 minutos y añadimos un chorrito de aceite de oliva.
  4. Colocamos una base de rúcula sobre el caparazón y colocamos encima el pomelo cortado.
  5. Añadimos la mezcla de aguacate y langosta y un poco de sal del Himalaya, dos cucharadas de aceite de oliva y espolvoreamos un poco de perejil picado.

Elaboraciones

El producto limpio, en su preparación, sufrirá una merma respecto a su peso bruto.
  • Abierto en libro: los dos lomos separados con la espina central a un lado.
  • Anillas: corte del calamar en rodajas sin piel.
  • Bocaditos: se retira la piel y se corta en lonchas finas en sentido transversal a las fibras. 
  • Con espina: se retiran las aletas, escamas y la cabeza.
  • Cuadrados: corte en tacos iguales sin espinas ni piel.
  • Filetes limpios: se retira la piel y se sacan lonchas de la carne.
  • Limpio de cabeza y tripa: se retiran las vísceras y se corta la cabeza.
  • Limpio de tripa: se retiran las vísceras.
  • Limpio y entero: sin aletas ni escamas.
  • Lomos con piel: corte sin espinas de ambos lados del pescado. 
  • Lomos sin cabeza: corte sin espinas ni cabeza de ambos lados del pescado.
  • Lomos sin piel: corte sin espinas ni piel de ambos lados del pescado.
  • Rodajas: corte vertical con espina en el centro y piel.
  • Medallones: rodajas de carne magra sin piel ni espinas.
  • Sin espina: sin la espina central del pescado.
  • Suprema con piel: se separan los lomos y se realiza un corte rectangular (pescado de 2 kg o más).
  • Suprema sin piel: se separan los lomos, se quita la piel y se realiza un corte rectangular (pescado de 2 kg o más).
  • Tacos: trozos irregulares sin espinas ni piel (pescado de 2 kg o más).

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