Descripción
El agarre a las rocas batidas por el oleaje gallego
Este curioso invertebrado carece de ojos y pasa toda su vida adulta adherido a las rocas batidas por el fuerte oleaje de la costa atlántica. Las frías y oxigenadas aguas de Galicia, unidas a la fuerza del mar contra el acantilado, provocan que la especie desarrolle una pedúnculo mucho más grueso y una vianda considerablemente más carnosa que los ejemplares de aguas templadas.
Aporte nutricional de un bocado bajo en calorías
Además de su incalculable valor en la alta gastronomía, desde el punto de vista nutricional resulta una opción impecable:
- Bajísimo aporte graso: es un producto prácticamente exento de grasas, ideal para menús orientados al control de peso.
- Fuente de selenio: aporta importantes minerales antioxidantes que ayudan a proteger el sistema cardiovascular.
- Riqueza en potasio y vitamina B12: favorece el correcto funcionamiento del sistema nervioso y estimula la regeneración celular.
Consejos para desvestir y pelar la piel peduncular
Para apreciar la textura en su punto sin perder ni una gota de su aroma salino al servirlo, se aconseja seguir estas pautas:
- Servicio atemperado: saca las piezas del refrigerador unos minutos antes de consumir para que la grasa natural de la vianda se suavice al paladar.
- Técnica de apertura: coge el ejemplar por la uña con una mano y por la piel con la otra. Realiza un ligero dobles hacia abajo para que el cuero exterior se resquebraje sin salpicar el jugo interior.
- Aprovechamiento en elaboraciones frías: la firmeza de su cilindro de carne es perfecta para salpicones de marisco o rellenos donde se busca una textura sólida, similar a la firmeza de la almeja fina abierta al vapor.




Ignacio –
El envió llego a tiempo y era de primera calidad como siempre