Descripción
El Auténtico «Luvarus imperialis»
El Emperador es un pescado fascinante y solitario que habita en aguas templadas y profundas (hasta 500 metros). Físicamente es inconfundible: posee un cuerpo ovalado y comprimido, con el dorso azulado y el vientre plateado.
A diferencia de los túnidos, como el Bonito del Norte, o del propio pez espada (con el que se confunde a menudo), su boca es pequeña y carece de dientes. Estas características biológicas son las que le confieren esa carne tan particular: semigrasa (ronda el 4% de grasa), compacta y con un color que varía entre el blanco rosado y el marfil.
Valor Nutricional: Energía de Calidad
Nutricionalmente, el emperador es un aliado fantástico para una dieta equilibrada. Destaca por ser una fuente de proteínas de alto valor biológico, esenciales para el desarrollo muscular. Además, es especialmente rico en:
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Vitaminas: Aporta gran cantidad de vitaminas del grupo B (B3, B6, B9, B12), fundamentales para el metabolismo, así como vitaminas A y D.
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Minerales: Es una fuente notable de fósforo, potasio, selenio y magnesio.
Cómo Conservar tus Filetes de Emperador
Recibirás el emperador en filetes limpios, envasados al vacío para proteger su frescura y jugosidad.
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En la Nevera: Si vas a consumirlo en las próximas 24-48 horas, guárdalo en la zona más fría (0-2ºC). Al ser una carne firme, aguanta bien, pero el frío es esencial.
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Congelación: Este pescado congela maravillosamente bien gracias a su textura compacta. Puedes meter la bandeja directamente en el congelador sin perder calidad.
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Descongelación: Como siempre, la clave es la paciencia. Pásalo a la nevera 24 horas antes. Al ser un «filete» grueso, es vital que se descongele lentamente para que al cocinarlo a la plancha no suelte agua y quede seco.


Anónimo –
Ramón –
Muy bueno
Ana –
Me encanta este pescado, y el vuestro es lo más. Gran sabor, muy tierno y a mis hijos les encanta, lo cual es perfecto para que coman pescado, que nunca es fácil con los niños…