Descripción
¿Por qué alcanzan un tamaño tan grande en las rías?
El espectacular calibre de este producto no es casualidad. Estos ejemplares se crían en las famosas bateas (plataformas flotantes) dentro de las rías, zonas de aguas muy batidas y con una enorme concentración de fitoplancton. Esta alimentación abundante y constante les permite desarrollar una carne mucho más voluminosa que la de otras variedades salvajes que crecen adheridas a los acantilados, como el mejillón roca, que aunque posee un sabor más concentrado, es de un tamaño notablemente inferior.
Beneficios nutricionales de un bocado ligero
Incluir este alimento en tus menús semanales es una decisión fantástica tanto para el paladar como para tu bienestar diario:
- Fuente inagotable de hierro: es uno de los alimentos marinos con mayor índice de hierro, ideal para prevenir anemias y mantener la energía a raya.
- Proteína limpia: aporta una gran cantidad de proteínas de alto valor biológico con un porcentaje de grasa mínimo, perfecto para dietas ligeras.
- Cóctel de vitaminas: es sumamente rico en yodo, potasio y vitaminas del complejo b, destacando especialmente la vitamina b12.
Consejos para conservarlo y servirlo correctamente
Al tratarse de un producto que ya ha sido sometido a calor, su manipulación en casa requiere unos cuidados básicos pero importantes:
- Conservación en la nevera: mantén el producto en su envase original o en un recipiente hermético en la zona más fría de tu frigorífico (entre 0ºC y 4ºC) y consúmelo en un plazo máximo de 2 a 3 días.
- Temperatura de servicio: el frío excesivo de la nevera «duerme» las papilas gustativas. Para apreciar todos los matices de su sabor a mar, sácalos a temperatura ambiente unos 10 o 15 minutos antes de llevarlos a la mesa.



Fernando –
Mejillones grandes y de buena calidad, me gustarón mucho
Anónimo –
Eric –
Buen aperitivo acompañados de un buen picadillo de cebolla, ajo y pimiento