Descripción
Características de la pescadilla salvaje
La pescadilla es un pez de la familia de los gádidos que habita en las profundidades del océano Atlántico y el mar Mediterráneo. Al tratarse de ejemplares jóvenes de merluza, su carne es extraordinariamente blanca, suave y fácil de masticar. Se alimenta de pequeños crustáceos y peces menores, lo que le aporta ese sabor salino tan característico y elegante que gusta a todos los paladares.
Propiedades nutricionales para una dieta equilibrada
Es un pescado blanco excelente para quienes buscan cuidar su alimentación sin renunciar al sabor:
- Bajo aporte de grasas: Su contenido en grasas es mínimo, convirtiéndolo en un aliado perfecto para dietas ligeras y digestiones fáciles.
- Proteína de alta calidad: Proporciona un gran aporte proteico de alto valor biológico, esencial para la recuperación y el mantenimiento muscular.
- Vitaminas y minerales: Destaca su contenido en vitaminas del grupo B y minerales clave como el potasio, fósforo, magnesio y calcio.
Consejos para conservar tu pescadilla fresca
Al recibir el pescado ya preparado y abierto, es importante mantener la cadena de frío para proteger su carne:
- Conservación en la nevera: Guarda tu bandeja en la parte más fría de la nevera (entre 0ºC y 2ºC). Al estar limpio, te recomendamos consumirlo en un máximo de 24 a 48 horas.
- Congelación óptima: Si prefieres congelarlo para consumirlo más adelante, el formato abierto en libro congela a la perfección. Es recomendable envolver las piezas en film transparente o envasarlas en un recipiente hermético para evitar que el hielo «queme» las fibras del pescado. Al descongelar, hazlo siempre en la parte baja de la nevera.



Luis –
Pedro –
Me gusto mucho, me llego limpio y cortado como lo pedí y me ahorre mucho tiempo en la preparación
Gemma –
Riquísima
Anónimo –